26 de octubre de 2013

Validación o exilio (a una torre de marfil)



Sandro Venturo, gerente de la Consultora de Comunicaciones Toronja, escribió una columna en Perú 21 sobre la relación entre las consultoras y la academia la cual quisiera comentar brevemente. Venturo habla de un "desfase" de los científicos sociales con lo que pasa realmente en la sociedad, algo que estaría siendo estudiado, en su mayoría, por consultoras, las cuales son "atacadas" precisamente por estos científicos sociales "desfasados".
"...una buena parte de los científicos sociales no puede identificar su propio desfase. En vez de dialogar con los investigadores (sociales) del mercado, se sienten amenazados por ellos, sino no descalificarían a los “arellanos” y los “torres”, reclamando para sí el monopolio del saber, ni los subestimarían en vez de atender sus aportes y las metodologías con las que trabajan."

Aquí hay algo que no logro entender (o compartir) del todo: ¿qué pretende Venturo? ¿Que la academia abrace complacientemente los estudios de las consultoras? Pues no creo que pase. En cambio, si lo que pide es diálogo, la crítica, creo yo, ya es diálogo. Otra cosa sería si es que mientras las consultoras hablan de "la nueva clase media", la academia estuviera en su torre de marfil hablando cualquier tema random y rebuscado. Por el contrario, temas como la superación de la pobreza (es decir, todas las personas que dejan de ser pobres para ser "nuevos clasemedieros") ya son cuestiones mainstream en la academia. Como yo lo veo, la cuestión va algo así:

Consultoras: OMG LA NUEVA CLASE MEDIA IS SO KEWL AMIRITE?
Academia: hay que precisar lo que dices.
Consultoras: OMG LA NUEVA CLASE MEDIA IS SO KEWL AMIRITE?
Academia: pero te acabo de decir que...
Consultoras: OMG LA NUEVA CLASE MEDIA IS SO KEWL AMIRITE?
Academia: pero...
Consultoras: OMG LA NUEVA CLASE MEDIA IS SO KEWL AMIRITE?
Academia: OK SUFICIENTE ME CANSÉ
Consultoras: ¡Qué intolerantes! ¡No validan mis estudios! Mejor sigan aislados en su torre de marfil.

Finalmente Venturo dice:
"Para comprender a una sociedad inquieta como la nuestra, se requiere de una academia conectada con la vida, menos narcisista y complaciente, capaz de ofrecer cuestionamientos que incomoden a una opinión pública naturalmente triunfalista después de tantas décadas de depresión y orfandad. Mientras tanto, carecemos de contrapeso ante la eufórica prensa de nuestros días."

Dejo una pregunta: ¿quién va a tener más presencia en la opinión pública? ¿Quienes concuerdan con la ideología de la "eufórica prensa" (por ejemplo, Perú 21) o quienes precisamente critican esa ideología?