11 de marzo de 2012

"Yo tengo derecho a indignarme, tú no": Kony 2012



"Toda acción cuyo fin último sea el placer y dolor del agente mismo es egoísta"
- Arthur Schopenhauer, Los dos problemas fundamentales de la ética



Lulz para contrarrestar la seriedad de la cita anterior

Probablemente todos ya hayan visto el video de la campaña de Kony 2012 y probablemente también hayan escuchado las críticas que se le han hecho. Entre las principales se encuentran:

- La mayoría de los fondos no van directamente a los niños ugandeses, sino que financian viajes y producción de videos de la ONG Invisible Children.
- La información en el video no es precisa: hace años que la organización de Joseph Kony -LRA, Lord's Resistance Army (Ejército de Resistencia del Señor)- no opera en Uganda. Sus miembros se habrían trasladado al Congo (RDC), República Centroafricana (RCA) y Sudán del Sur.
- Da una visión simplista del problema, no recoge todos los puntos de vista que hay en el país africano.
- Propone una solución intervencionista de parte de Estados Unidos.
- Crea una narrativa estereotipada de "el hombre blanco que debe rescatar al hombre negro de sus problemas".
- En el caso de Perú, hay una problemática infantil grande, que debería atenderse antes de preocuparse por campañas extranjeras.
- Y, lo que creo que más mortifica a los críticos, promueve slacktivismo: un "activísmo" superfluo, a través de internet (sobre todo redes sociales), no realmente comprometido, que se hace "pasándola bien".

Todas estas críticas son válidas (y reales). No obstante, detengámonos un momento. No es la primera vez que campañas virales a través de internet reciben críticas. Por ejemplo: durante la campaña en contra de las leyes de regulación de contenidos en internet (SOPA, PIPA, ACTA), hubo críticas (yo mismo hice una)  sobre las personas que se declaraban en contra de estas leyes pero lo único que hacían era compartir imágenes, videos y postear el clásico "Stop SOPA" en la red social de su preferencia. 
Probablemente, para la mayoría de personas, fue suficiente ver un video como este (simplista, que no recoge todos los puntos de vista, y que te dice que hacer conocer a todos el problema será suficiente para solucionarlo, como el de Kony 2012) para que tomaran una posición en contra de estas leyes. Sin embargo, ¿las críticas a esta actitud fueron tan difundidas como las que ahora se hacen a Kony 2012? No, ahí el discurso imperante era: "propaga el mensaje, debemos hacer todos conozcan esto" (aunque eso no resolviera el problema). No importaba si eras un abogado experto en propiedad intelectual y contenidos digitales o adolescente de 16 años que se enteró del problema en 9gag, la cuestión era que estuvieras en contra de estas leyes. Entonces ¿por qué ahora con Kony 2012 resulta tan importante conocer el problema a profundidad para tomar una posición? 

Para muchos bastó ver esto para que repetir "Stop SOPA/PIPA/ACTA"
y otras siglas que no probablemente ni recuerdes que significan

Criticando la crítica

Lo que creo que diferencia  a estas dos campañas es el grado de cercanía del problema. El problema de las leyes de internet afectaba directamente a todos, no importaba "aliarse con el diablo". ¿Quién era "diablo" ahí? El sujeto común, desinformado. No interesaba si eras un luchador social de lo más concientizado o alguien que solo había visto un video en internet: esta era una amenaza inminente para todos. Con Kony 2012 es todo lo contrario, el problema ocurre en un país en medio del África subsahariana, el cual probablemente nunca nos vaya a afectar. Entonces, al no haber necesidad de "aliarse con el diablo", ¿qué hacemos? Pues lo demonizamos:

- "Pfff, te apuesto que ni sabes dónde queda Uganda"
- "Te importan más los niños de África que los de tu país"
- "Eres una marioneta que apoya cualquier cosa"
- "No conoces el problema a profundidad"
- "PPKony" (ok, esta es graciosa)
- Un largo etcétera

Desde este punto de vista, quienes tienen derecho a indignarse por estos problemas son únicamente quienes tienen cierta "conciencia social" (por decirlo de alguna manera). No creo que haya ningún problema con esta posición si es que siempre que haya una campaña los únicos que la apoyaran sean quienes tienen un pleno y vasto conocimiento sobre el tema. Sin embargo, esto casi nunca es así. 
Una campaña por lo general funciona de la siguiente manera: tienes una problemática compleja, quieres solucionarla, necesitas apoyo de organizaciones (estado, partidos políticos, gremios, corporaciones), para eso necesitas crear conciencia en la gente, para crear conciencia en la gente necesitas contar una historia que simplifique la complejidad de la problemática, difundes esta historia simplificada, una vez que hay conciencia en la gente las organizaciones pueden tomar cartas en el asunto sintiéndose respaldados o bajo presión social y finalmente son estas las que solucionan (o no) el problema. Si esto no fuera así, por ejemplo, los únicos preocupados en la extinción de ballenas serían biólogos marinos.
Lo que creo que hay aquí es un cierto "elitismo de la indignación". Es decir, algo como esto:
"Tú, sujeto desinformado, superfluo, conservador disfrazado de liberaloide, que votaste por PPK en primera vuelta y por Keiko en segunda, que hace caridad para sentirse bien consigo mismo, no puedes indignarte por este problema porque no tienes una verdadera conciencia social. En cambio, yo, sujeto plenamente informado, suspicaz del sistema, recontra 'progre', que voté por Humala (solo en segunda vuelta porque antes me moría de miedo), si puedo indignarme por este problema porque tengo una verdadera conciencia social".

Rescatando algo de Kony 2012

Ahora bien, no quiero que se malinterprete este post y que piensen "eres un PPKony cualquiera". Como escribí al comienzo, las críticas que le hacen esta campaña son válidas y reales. Incluso entiendo el espíritu de la crítica: nunca me ha convencido esa actitud de "vamos a solucionar todo mañana, pasándola bien y no cambiando nada profundamente", típica del llamado capitalismo cultural (creo que el mejor ejemplo de esto son los programas como "Un techo para mi país"). También creo que las campañas a través de internet tienden a banalizar las causas para sean fácilmente "digeribles" (no es coincidencia que ver muchos "PPKausas" participando del evento de Kony 2012 en Lima).

Zizek explicando el capitalismo cultural. Zizek knows best!

Lo que sí creo que es rescatable de la campaña de Kony 2012, con todos sus defectos, es una cosa: creó awareness. Hizo que nos enteráramos de un problema: antes de esta campaña ¿cuántos sabían sobre el conflicto que ocurrió en Uganda y los niños que eran secuestrados? Colateralmente, puso en agenda otros problemas: alertó sobre del interés de Estados Unidos en tener presencia militar en Uganda, hizo dar cuenta de las narrativas estereotipadas sobre los problemas en África, hizo recordar que el Perú también tiene sus propios "niños invisibles". En resumen, le dio a los críticos algo que criticar. 

Stop Camarada Jose 2012. Menos producido, mucho más cercano a nosotros.

Obviamente crear awareness es solo un primer, pero importante, paso. Después de enterarnos de un problema depende de cada uno si es que quiere tomar los siguientes pasos y no quedarse en el slacktivismo. Compartir una idea es solo el inicio.


P.D. Para los que quieran seguir leyendo críticas a la campaña de Kony pueden leer estas: